La provincia de Almería ofrece muy diversas opciones turísticas, algunas un tanto desconocidas. Alejadas de la civilización, las ecoaldeas ofrecen un remanso de paz a sus visitantes, que pueden disfrutar de incontables actividades y del contacto directo con la naturaleza. Tanto Los Molinos del Río Aguas, en Lucainena de las Torres, como El Cortijo Los Baños en Sorbas, demuestran que un turismo sostenible y diverso es posible.

“Los Molinos del Río Aguas en Sorbas y El Cortijo Los Baños en Lucainena de las Torres son ejemplos de un turismo ecológico y sostenible muy variado”

En El Cortijo Los Baños Al- Hamam, por ejemplo, se puede disfrutar de distintos tipos de jardines, manantiales y espacio para baños de lodos y arcilla al aire libre; todo ello integrado en un oasis natural. Además, cuentan con una granja escuela que recibe visitas de colegios, y organizan talleres muy diversos: de yoga, meditación, danza… Éstos pueden ser de un solo día o de un fin de semana, para grupos de hasta 15 personas. También el senderismo, una actividad de contacto con la naturaleza, tiene espacio en esta población: la Vía Verde de Lucainena, que se puede hacer en bici o a pie, pasa por aquí; al igual que algunos senderos locales y GR. Asimismo, si alguien quiere empaparse más en profundidad de la forma de vida alternativa que se respira en este pueblo, se puede vivir allí como voluntario durante un período de tiempo determinado, aprendiendo sobre sostenibilidad y cultivos a cambio de colaboración.

Juan Segura, uno de los responsables del proyecto, comenta que él no considera El Cortijo Los Baños una ecoaldea como tal. Para él, “somos un grupo de personas que desarrollamos varios proyectos, trabajamos y convivimos. El concepto ecoaldea es muy amplio y nosotros somos sólo 10, nos consideramos más un grupo de amigos o una familia”.

Los Molinos del Río Aguas encajaría mejor en esta descripción de ecoaldea, ya que el pueblo cuenta con unos 40 vecinos permanentes, número que aumenta en verano. Esta población situada dentro del Paraje Natural Karst en Yesos de Sorbas es una antigua aldea que vive sosteniblemente, libre de conexiones de agua y luz. La asociación de vecinos del pueblo decide cómo gestionar y mantener la acequia y la energía solar que les proporciona todo lo necesario para vivir, junto con los alimentos de la tierra.

En este enclave separado del mundanal ruido se pueden realizar muchas actividades. El pueblo, que es una mezcla de culturas debido a las diversas nacionalidades de sus habitantes, cuenta con cuatro proyectos independientes, basados todos en la sostenibilidad: la Pita- Escuela, la Casa de la Realidad, Cultura de la Tierra y Sunseed.

Éste último trabaja en cultivos ecológicos, regeneración de zonas áridas, bioconstruccón o tecnologías de bajo impacto como paneles u hornos solares. Sunseed tiene una clara vocación educativa y divulgadora, por lo que ofrece visitas guiadas atendiendo a los seis departamentos en los que divide su acción. Sólo el año pasado acogió a 110 voluntarios y 140 visitantes. Emma, coordinadora de comunicación y equipación de Sunseed, cuenta que aunque no hay coordinación entre los proyectos, se ayudan unos a otros, ya que todos tienen en común el dirigirse a una vida más sostenible.

La Pita- Escuela, una asociación medioambiental y artística, también trabaja en este sentido y organiza visitas guiadas por la aldea todos los martes por la tarde. Aunque existe una ruta del agua y los huertos, el recorrido es totalmente personalizable en función de los intereses de los visitantes, que pueden decidir qué ver y en cuánto tiempo. Entre las opciones a elegir se encuentra la visita a la propia casa de la Pita- Escuela, rehabilitada y hoy por hoy 100% autosuficiente: dormitorios ecológicos, calefacción inteligente y un baño de 20 metros cuadrados con todas las comodidades lo demuestran. También un estudio de grabación y una sala con más de 60 instrumentos musicales hacen de esta casa un lugar mágico. Según Timbe, el fundador de esta iniciativa, “queremos dar un ejemplo de que otro mundo es posible y de que se puede vivir de forma sostenible y con calidad. A todos los que vienen les encanta la casa”.

Timbe lleva 20 años trabajando en Almería y en la pita, a la que quiere revalorizar también a través de talleres en los que tras unas tres horas de trabajo incluso los más pequeños pueden crear pequeños objetos a partir de materiales naturales.

Según Javier A. García, Diputado de Turismo y Vicepresidente de la Diputación de Almería, “el turismo sostenible debe ser revalorizado. Propuestas tan novedosas y comprometidas como las de las ecoaldeas de nuestra provincia son un claro ejemplo de que se puede compatibilizar turismo, aprendizaje y respeto por el medio ambiente”.